Tratamientos de alisado definitivo del cabello

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Diariamente, muchas personas luchan contra la indocilidad de su cabello, a tal punto que, a fuerza de utilizar la plancha y el secador en forma demasiado habitual, terminan estropeándolo y quemándolo.
 
¿Quién no soñó con tener el cabello lacio, brilloso y prolijo sin grandes esfuerzos? Los nuevos avances en coiffeur permiten que esto sea posible, mediante los procesos de alisado definitivo.

En la última década, han surgido distintos sistemas para quitarle el frizz al cabello dejándolo liso y sedoso. Sólo basta dejarlo secar al aire (o, para mejores resultados, ayudar un poco con el secador) y el pelo lucirá como planchado en la peluquería, sin erizarse ni enrularse.

El primer sistema que se comercializó era un procedimiento que utilizaba un producto químico a base de formol. La prohibición del uso de este químico y las alertas sobre su potencial daño a la salud (aunque se ha probado que debería usarse en concentraciones mucho mayores para que surtiera efectos negativos, y aún hay peluqueros que lo utilizan) han hecho que comenzaran a difundirse otros métodos, entre los cuales los más populares son el japonés y el brasilero.

El sistema Yuko, el más popular entre los productos japoneses, consiste en la aplicación de un compuesto que rompe los puentes internos de keratina que producen los rizos, para luego repararlos y cambiar su estructura. Luego de aplicado el producto y de esperar un tiempo, se plancha el cabello con un sistema iónico para eliminarle la electricidad y para que los principios se activen.

El sistema brasileño sigue un procedimiento similar, sólo que al ser a base de keratina y de tioglicolato de amonio, no rompe la estructura molecular ni la cambia, sino que repara los cabellos. Es menos agresivo con el pelo, produce un daño menor y una mayor nutrición, pero deja el pelo menos liso que el sistema japonés.

Todos estos tratamientos, cualquiera sea su procedencia, llevan alrededor de 5 horas de proceso, por lo cual es conveniente programarlos para un día en el que contemos con ese tiempo. Durante, al menos, 48 horas, no se debe lavar ni mojar el cabello, en caso contrario, se pierde el efecto del alisado.

El alisado definitivo puede parecer costoso económicamente, pero debe considerarse que es un tratamiento que dura entre 4 y 6 meses, a diferencia del color, que es una inversión que se hace mensualmente. Es necesario renovarlo luego de dicho tiempo para aplicar el efecto de alisado sobre el pelo que ha crecido, en el cual se notará la diferencia con el pelo tratado.

Ninguno de estos tratamientos implica riesgos a la salud si se los usa con moderación. Quienes sean alérgicos deberán consultar a su dermatólogo antes de someterse a ellos. No es recomendado para personas con problemas de caída de cabello.
 
Al tener el pelo teñido o con algún tratamiento previo aplicado, es conveniente consultar al coiffeur habitual, que conozca la historia del cabello y evalúe, en cada caso, qué productos se pueden aplicar.