Tratamientos alternativos para pacientes con fibromialgia |
|
|
|
|
La fibromialgia es una enfermedad de reciente descubrimiento, muchas veces, difícil de diagnosticar. Es una dolencia crónica y generalizada. Sus síntomas más comunes son dolores intensos y duraderos en músculos y articulaciones, trastornos de sueño, sensación de cansancio, hinchazón y entumecimiento de piernas y de brazos. Las causas de la fibromialgia son aún desconocidas. Puede aparecer luego de un acontecimiento traumático, después de sufrir otra enfermedad o sin un desencadenante aparente. Algunos científicos consideran que podría tratarse de una enfermedad genética. Se calcula que el 5% de la población padece de fibromialgia, la mayoría, mujeres. No se conoce aún una cura y, si bien no es una enfermedad que implique riesgo de vida o genere lesiones, sus síntomas son difíciles de sobrellevar y afectan la vida cotidiana del paciente. Para mejorar la calidad de vida y reducir el dolor, existen varios tratamientos alternativos, que pueden ser una excelente terapia de apoyo a la medicina tradicional. Acupuntura La acupuntura es una técnica oriental milenaria, que consiste en la inserción de agujas sobre la piel, en puntos estratégicos. Las agujas, colocadas en los focos correctos, facilitan la liberación de endorfinas, hormonas responsables de la sensación de placer y bienestar, que apaciguan el dolor. A largo plazo, la acupuntura ayuda al paciente a generar una mayor tolerancia al dolor, una buena herramienta para quien padece una enfermedad que lo expone a largos períodos de dolor, como la fibromialgia. Masaje de Tejido Profundo Se trata de un tipo de masaje en el que se realiza una presión mayor, estimulando las capas profundas de los músculos. Ayuda a liberar la tensión muscular, relajar y evitar el dolor. Mejora la circulación y contribuye a evitar la sensación de fatiga, otro de los síntomas de la fibromialgia. Aplicaciones de Ozono El uso del ozono es una práctica novedosa, que se utiliza para tratar diferentes enfermedades y problemas estéticos. Mediante la terapia de ozono, se oxigena el cuerpo, purificando la sangre y desinflamando los músculos. Esta acción antiinflamatoria y analgésica es propicia para quienes sufren de fibromialgia. El ozono se suministra bajo distintos métodos: con bolsas de ozono aplicadas sobre la zona afectada, en inyecciones o en un sauna de ozono, similar a un sauna tradicional, donde se libera en el aire ozono concentrado, asimilado a través de la piel y de las vías aéreas, en sesiones que no deben ser mayores a 30 minutos. Todos estos métodos alternativos apuntan a aliviar el dolor y a mitigar los síntomas de la fibromialgia. Deben ser autorizados por un médico y utilizados como complemento de la medicina tradicional, y no en reemplazo de ésta. |
Tratamiento de fibromialgia 


