Ondas rusas: adiós a la flaccidez y a la celulitis

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Tengan o no sobrepeso y a cualquier edad, la mayoría de las mujeres se preocupa por la tonicidad de sus piernas, la forma de sus glúteos y por la tan temida y combatida (a veces, inútilmente), celulitis.
La falta de ejercicio físico, una mala alimentación y, principalmente, el hecho de tener una rutina sedentaria, típica e inevitable para quien trabaja en oficinas o pasa muchas horas sentado, son hábitos que no contribuyen con la salud y con la estética de las piernas, caderas y glúteos.

Actualmente, existen varios tratamientos para contribuir a revertir estas situaciones que no sólo son indeseables estéticamente, sino que son dañinas para la salud, eliminando adiposidades, tonificando la masa muscular y mejorando la circulación de la zona.

Uno de ellos es la electroestimulación a través de las ondas rusas ¿En qué consiste este sistema?
En cada sesión, que puede durar alrededor de 20 minutos o media hora, se colocan una serie de ventosas con electrodos, sobre la zona a tratar. Estos electrodos envían al músculo una serie de impulsos eléctricos que lo hacen contraerse y relajarse, en forma repetida y rítmica, tal como si hiciéramos ejercicio físico, pero sin esfuerzo. Las repetidas contracciones ayudan a ganar masa muscular y a quemar grasas.

Además de desarrollar la firmeza de los músculos, la electroestimulación por ondas rusas favorece el retorno venoso por el sistema linfático, lo cual ayuda a evitar la retención de líquidos, disolviendo edemas y adiposidades, principal causa de la celulitis. Al mejorar la circulación, también se previenen trastornos como las várices.

La estimulación mediante ondas rusas es un tratamiento que requiere, al menos de 12 a 16 sesiones para poder apreciar resultados definitivos, con una frecuencia de entre 2 a 4 sesiones semanales.

Este tipo de tratamiento está contraindicado para embarazadas, personas que utilicen un marcapasos y para mujeres que usen como método anticonceptivo un DIU (dispositivo intrauterino). En todos los casos, se recomienda consultar a un médico antes de iniciar sesiones de ondas rusas, tanto como cualquier tratamiento estético.
 
Es necesario que no se lo tome como una terapia aislada, sino que se lo acompañe de una buena alimentación, ejercicio físico, de ser posible, y de otros tratamientos estéticos como drenaje linfático (manual o mediante aparatos), ultracavitación, etc.

Combinando varios tratamientos y una vida saludable, los resultados serán óptimos y podremos obtener el cuerpo y la vitalidad que siempre deseamos.