Lo último en tratamientos anti-age

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El envejecimiento de la piel y, en especial, del rostro, es un tema que preocupa a muchas personas. Al transitar los 40, antes o después, dependiendo de la genética de cada uno y del cuidado que hemos tenido, comenzamos a notar las primeras y temidas arrugas.
Generalmente, el interés por vernos más jóvenes y con una piel lozana es asociado a las mujeres, pero son cada vez más hombres los que recurren, también, a tratamientos rejuvenecedores. 

Por fortuna para quienes se preocupan por lucir siempre juveniles, existen cada vez más tratamientos para mantener la tersura de la piel, popularmente, tratamientos anti-age. Algunos, incluso, no son invasivos, otros son apenas más dolorosos, pero todos ellos nos evitan enfrentarnos al bisturí. 
 
¿Cuáles son los tratamientos estéticos anti-age de vanguardia?

   Bótox: El tratamiento más popular, ya instalado en la sociedad desde hace casi una década, es la aplicación de toxina botulínica, más conocida como bótox. Se trata de inyecciones en la zona puntual a tratar. La toxina relaja los músculos de la región irrigada, “estirando” las arrugas causadas por la tensión, como patas de gallo o marcas en la frente.

Requiere de un mantenimiento cada 4 a 6 meses. Se debe evitar el abuso, para no generar un efecto de facciones rígidas y mantener la expresividad del rostro. Si bien es más invasivo que otros tratamientos nuevos y no es preventivo (las arrugas vuelven si no se realiza el mantenimiento), muchos lo prefieren por su efecto instantáneo y por su efectividad.

-    Radiofrecuencia. La radiofrecuencia es uno de los métodos más novedosos en materia de tratamientos anti-edad. Se  trata de aplicar, mediante aparatología especializada, energía calórica a través de la piel, que estimula las células que producen colágeno, proteína que regenera los tejidos y los hidrata. Se mejora la circulación de la zona tratada, lo cual devuelve la firmeza a la piel.

-    Mesolifting. El mesolifting, también conocido como intradermiterapia, es similar a la mesoterapia aplicada en otras zonas (que se utiliza para reducir la celulitis), pero con el objetivo de reafirmar la piel del rostro. Se realizan punturas en la piel, inyectando sustancias que aceleran el metabolismo celular, favoreciendo la regeneración del tejido. Se deben hacer, al menos, 10 sesiones, en una frecuencia de 3 veces por semana, como mínimo. Muchos especialistas sugieren combinar el mesolifting con la radiofrecuencia, para resultados más efectivos.

-    Láser fraccionado. Son aplicaciones de láser dosificadas en pequeños puntos. Al igual que la radiofrecuencia, trabaja a través del efecto calórico de la piel, favoreciendo el rejuvenecimiento celular. Además de tensar la piel y de borrar arrugas, se lo utiliza para aclarar o eliminar manchas cutáneas.

Más allá de estos tratamientos, para evitar un envejecimiento prematuro de la piel, los especialistas aconsejan cuidarla desde temprana edad. La exposición excesiva al sol acelera el proceso de  generación de arrugas. Para mantener una piel joven, se recomienda una buena hidratación, tanto mediante cremas tópicas, como, simplemente, bebiendo cada día abundante agua.

Antes de realizar cualquier tratamiento, es indispensable consultar con un dermatólogo, que sabrá brindar asesoría acerca de cuál es la práctica más adecuada para nuestro tipo de piel.