Extensiones: Pelo largo y esplendido

PDF Imprimir E-Mail
El cabello largo siempre estuvo asociado a la belleza, a la sensualidad, a varias cualidades estéticas deseadas por muchas mujeres. Pero cuidarlo, mantenerlo y hasta llegar a propiciar su crecimiento no es siempre sencillo.

Actualmente, las extensiones otorgan la posibilidad de contar con el largo deseado, sin dañar nuestro cabello y en forma discreta.
 
 

 
¿Para qué se utilizan las extensiones de cabello? Como hemos dicho, en la mayoría de los casos, para dar la ilusión de una cabellera más larga. En otros, para poder dar más volumen, o para agregar cabello que permita un peinado más complejo en una ocasión especial.

Otro uso de esta técnica que está comenzando a ponerse de moda son las extensiones de color: en lugar de teñir mechas de cabello, sometiendo nuestro pelo natural a daños, podemos intercalar mechones de color, ya sea dando la ilusión de habernos hecho “claritos”, o buscando un look de fantasía, con colores más artificiales, para las más jóvenes y atrevidas. 

Existen distintos tipos de extensiones. Según la calidad, pueden ser artificiales (las más notorias), de pelo natural que ya ha sido tratado (teñido, por ejemplo) o de pelo virgen (pelo que jamás ha sido tratado, natural), la máxima calidad.

Según la forma de colocarlas, podemos encontrar extensiones en mechones y en forma de cortina (toda una capa de cabello, que se suele colocar debajo del pelo natural, ocultando la unión).  A su vez, los mechones y cortinas se pueden pegar con queratina, coser o unir con clips.

La aplicación con clips es ideal para cuando deseamos usarlas provisoriamente, para un determinado evento. También se utilizan anillas metálicas, que, si están bien colocadas por un estilista, son perfectamente invisibles.

El pegamento suele durar varios días y hasta semanas, pero la opción más duradera y discreta son los mechones o cortina cosidos.

Antes de colocarse extensiones, se recomienda consultar con nuestro estilista de confianza cuál es la calidad del cabello que se va a utilizar, ver la compatibilidad de color con nuestro cabello, elegirlo en cuanto a su textura, si lo deseamos lacio, rizado, etc.

Al calcular los costos, debemos averiguar cuál es el mantenimiento que necesitarán los apliques, para incluirlo dentro de nuestro presupuesto. Generalmente, se recomienda acondicionar las extensiones o cambiarlas cada dos meses, pero eso dependerá del modo de vida de cada persona, el trato que le de a su cabello, etc.

Si bien hay quienes se animan a colocárselas en forma casera, es mejor confiar en un estilista experimentado, que sabrá recomendarnos la mejor alternativa para nuestro cabello, fijarlas en forma segura y determinar el mantenimiento adecuado.