Craquelado de uñas

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Tal vez escuchaste sobre el craquelado como técnica de decoración en muebles y objetos, pero ¿lo has visto en las uñas? Conoce una de las últimas tendencias que está haciendo furor en Europa y en Estados Unidos, y llegando a América Latina.
El craquelado es una técnica que se suele utilizar para dar un aspecto de antigüedad en pinturas, marcos, muebles, generando grietas. El secreto de la técnica es colocar una pintura sobre otra y, aprovechando los distintos tiempos de secado de cada esmalte, lograr que la segunda capa se agriete y deje ver el color de la primera.

Este efecto en el esmaltado de uñas no es un invento nuevo. Estuvo de moda en los 80’ y 90’, era usado por las estrellas pop con los looks más llamativos, como Cindy Lauper. Y como muchos elementos de moda, éste también vuelve.

Esta vez, el contexto es otro, ya que el mercado de los esmaltes de uñas es cada vez más variado y amplio. El “nail art”, arte que va desde jugar con el color, hasta pintar complejísimas figuras o moldear con porcelana sobre las uñas, tiene adeptas en todo el mundo.

Y son ellas quienes han difundido el craquelado aunque, por la sencillez de su aplicación y la difusión de esmaltes que logran este efecto, cualquier mujer puede hacérselo sin ser tan habilidosa, o recurrir a un salón donde se lo realicen sobre uñas esculpidas en gel, como decoración (en uñas más largas, se lucirá más).

¿Cómo se aplica el esmalte craquelado? Las uñas craqueladas se pintan con tres esmaltes: una base, que dará el color de las grietas, el esmalte que “craquela” y un “top coat”, es decir, una cobertura de brillo o barniz.

La base tiene que ser de un color compacto, opaco y no brilloso ni perlado. Se suelen elegir blancos o negros, aunque, si deseas un look más “ochentoso”, se puede recurrir a un tono fluo, bien llamativo.

El craquelador puede ser de un color opaco o brilloso. Si combinamos blanco con negro, podemos obtener un efecto cebra, o con negro y dorado, un efecto de leopardo, logrando uñas de animal print. Con negros y bronces o plateados, podemos hacer que las uñas se vean más elegantes y, con el color fluo sobre negro, como las de una pop star.

Para aplicar el segundo esmalte, el del craquelado, es importantísimo que el primero esté seco. Por cada esmalte se coloca una sola capa, si no, no se agrietará bien. Al secarse el craquelador, se empieza a ver el color de base bajo las grietas.

Después de que se sequen bien ambas capas, colocaremos el top coat, ya que los esmaltes craquelados quedan opacos y no se lucen si no se les aplica un brillo encima.

El nail art es para jugar, para probar distintos colores, combinarlos con cada vestimenta y para cada ocasión: varía los tonos y formas, ¡es cuestión de animarse!